Tres metas logradas

A Simeón no lo detuvo su edad. Él era un hombre al que se le había revelado que prosiguiera en su labor fiel, y que la muerte no lo alcanzaría hasta que Él viera al Mesías. Alcanzó su meta cuando alzó al niño Jesús. Aquél ciego al que Jesús le untó los ojos con barro, no recibió la vista hasta que, prosiguiendo a la meta, es decir, lavarse los ojos en el estanque de Siloé obedeció al Maestro. El mismo Señor Jesucristo, autor de milagros que según San Juan “…no alcanzarían los libros del mundo…” para contar de ellos, recién en la recta final de su vida y pronunciando el victorioso “consumado es”, resulto vencedor y alcanzó para todos nosotros eterna salvación. La recta final del propósito de Dios para el cristiano, a veces puede resultar interminable y parecer inalcanzable. Sin embargo, con la mirada puesta en Él, el cristiano llegará triunfante y satisfecho de alcanzar lo prometido por Jesús. El creyente fiel, debería enfrentar la recta final de este 2019 con fe, sabiendo que, como enseñó el escritor sagrado, la carrera se corre “con paciencia y mirando al Señor”. El premio espera en la meta, “corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Cor 9:24).

Bosquejo

Texto: Juan 14:26 y 16:7-15

Tema: Afirmamos la relación con el Espíritu Santo

Con el paso del tiempo puede suceder que se pierda la relación con una persona. No debe ser así la relación con el Espíritu Santo. Surge la pregunta… ¿POR QUÉ?

Consideremos:

I) PORQUE ÉL OBRA EL NUEVO NACIMIENTO.

A) Es necesario. Juan 3:3
B) ¿Cómo sucede? Juan 1:12-13
C) La relación: Padre – Hijo. Juan 1:12
D) Concebido. Juan 1:13
E) Confesión paulina. Corintios 5:17

II) PORQUE NECESITAMOS VIVIR LLENOS DE ÉL.

A) La impartición del resucitado. Juan 20:21-22
B) El derramamiento del Espíritu Santo. Hechos 2:1-4
C) Lo sucedido con Cornelio. Hechos 10:44-45
D) El llamado de atención de Efesios 5:18-19.

III) PORQUE EL GUIA A LOS HIJOS DE DIOS.

A) Jesucristo lo establece. Juan 16:13
B) Lo recuerda el Apóstol Pablo. Romanos 8:14
C) El enseña, recuerda o intercede. Juan 14:26

IV) PORQUE EL CONSUELA.

A) Cuan tristes pueden ser algunos momentos. Juan 14:16
B) El Espíritu Santo consuela lo íntimo del corazón. Lucas 4:18
C) Confirmado en Hebreos 6:18.

V) PORQUE EL NOS ALERTA

A) La bendición carismática o de dones. Romanos 12:6
B) Discernimiento para no ser engañados. 1° Corintios 12:10b
C) Ejemplo: Ananías y Safira. Hechos 5:1-11

VI) PORQUE EL DA FORTALEZA!

A) El hombre interior. Efesios 3:16
B) El ejemplo de Daniel 10:19.

CONCLUSIÓN: Puede haber toda clase de cambio en las iglesias, otras modalidades. Pero la persona del Espíritu Santo debe seguir haciendo su obra.

La recta final de Moisés.

Muchas veces se ha escuchado de que más importante que cómo se comienza es cómo se termina. Y cuando se trata de una carrera, competencia o actividad, es aún más notorio. La vida de Moisés tuvo algunos vaivenes que merecen recordarlos, pues reflejan la inestabilidad del carácter del hombre en momentos muy importantes de su vida. Su vida no comenzó bien, ya que corrió riesgo de ser muerto, cosa que no ocurrió a causa de la fe de sus padres. Ese comienzo, lleno de zozobras, continuó en su juventud cuando conoció su origen y luego a causa de su celo nacional mató un egipcio teniendo que huir al desierto y esconderse por 40 años. Todo esto parecería que lo condenaba al fracaso, sin embargo su muerte, delante de la misma presencia de Dios, en soledad en el Monte Nebo lo ubica , aun sin entrar en la tierra prometida, como aquél que se esforzó en la recta final, que en el último tercio de su vida, se esmeró en ser fiel y útil a Dios. Tal vez, el peregrinar en esta vida encuentre al cristiano sin fuerzas en alguna ocasión. Las distintas luchas que hay que atravesar intentan detenerlo y abrumarlo al punto casi de dejarlo sin aire y no vislumbrar la cercana meta. Pero es allí donde el Espíritu Santo de Dios quiere infundirle un nuevo vigor que lo ayudará a terminar victorioso su caminar. En la recta final: ¡Ánimo, busque a Dios, ya se ve la meta!