Compromiso para crecer

Para crecer y avanzar en la vida cristiana, el creyente debe asumir un compromiso con Dios. Tal acto le demandará una gran seriedad de tomar decisiones acertadas que le resulten en bendición para su vida. Y si de eso se trata, los versículos de 2° Crónicas 15:1-3 nos alienta a “…estar, ,…buscar, …hallar, …y no dejar…”, todo esto en lo relacionado con Dios y su Palabra. El problema del crecimiento, surge a partir de algunos factores que son esenciales para el desarrollo espiritual, generador clave de asumir compromisos. La falta de meditación y enseñanza de la Palabra, el escaso tiempo a la oración, la falta de perseverancia y el olvido voluntario de lo ya hecho por Dios.  Jeremías 29:1 dice: “Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón“. Asumiendo este compromiso de buscarle hará que las decisiones resulten en bendición, y que mejor resultado que encontrarle a Él.  El rey Asa fue quien trajo un avivamiento porque desde el principio de su reinado tuvo integridad y trajo de vuelta la Palabra de Dios, compromiso que, según Deuteronomio 28, acarrearía bendiciones. Sabiendo que lo importante es la meta, no olvidemos que, en el final de sus días, Asa cometió errores que pudieron haberle costado muy caro. Dios en su misericordia lo resguardó. Cuidemos el compromiso con Dios. La meta esta cercana. ¡MARANATHA!

Bosquejo

Texto: Filipenses 3:1-15.

Tema:DECISIONES QUE ME AYUDAN A ALCANZAR LA META”

En cada uno de los 5 continentes se pueden ver focos de violencia. Cada día todo se hace más difícil para cada ser humano, para alcanzar las metas que se había propuesto para la vida. Por tal motivo, diariamente el humano tiene que tomar diferentes decisiones, para no quedar a mitad de camino. Algunas de esas decisiones son:

Consideremos:

I) LA DECISIÓN DEL COMPROMISO.

A) Un siervo de Dios le sale al encuentro del joven rey Asa. 2° Crónicas 15:1,2
B) Le presenta unas condiciones de parte de Dios. Cap. 15:3.
C) Luego la conversión del pueblo. Cap. 15:4
D) ¡Lo que significaba la restauración del altar! Cap.15:9.
E) Y la decisión del compromiso siempre fortalece la fe. Cap. 15:11-12.

II) LA DECISIÓN DE SER VALIENTE.

A) En un solo capítulo Dios lo ordena tres veces a un joven. Josué 1:6.7 y 9.
B) No sería correcto olvidar la proclama sobre Gedeón. Jueces 6:12.
C) ¡Y desafío que presenta el rey Asa a su pueblo! 2° Crónicas 15:7.
D) El cobarde Pedro, es transformado en un valiente Apóstol. Hechos 12:1-6.

III) LA DECISIÓN DE VIVIR EL DOMINIO PROPIO.

A) La enseñanza de un anciano a un joven siervo de Dios. 2° Timoteo 1:7-8.
B) El conflicto interior de muchos hijos de Dios. Colosenses 3:5-10.
C) El sacrificio vivo, decisión de dominio propio. Romanos 12:1.
D) El dominio propio es para todas las edades. 1° Timoteo 4:12.

IV) LA DECISIÓN DE VIVIR OBEDECIENDO LA PLABRA.

A) LAmando la Palabra se disfruta la libertad del Espíritu. 2° Corintios 3:17.
B) La Palabra es la lámpara para ver el camino. Salmo 119:105.
C) La Palabra le indica donde está el socorro. Hebreos 4:16.
D) No erremos ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Mateo 22:29.

CONCLUSIÓN: La actitud del Rey Josías. 2° Crónicas 34:29-33.

Caminando con Jesús

Uno de los personajes bíblicos que tuvo motivos para jactarse fue el Apóstol Pablo. Podía hacerlo acerca de nacimiento, de lo que era de profesión, de lo que era por su celo religioso, podría haberse jactado tan audazmente como pocos. Él era un hombre que tenía mucho de lo que podría haber estado orgulloso. Según la ley, él era un diamante de primer orden; sin embargo, nos da una imagen muy diferente da después de que la gracia ha abierto los ojos. ¿Cuál fue, entonces el gran deseo de Pablo? “…aferrarme a aquello por lo que Cristo me ha aferrado. Me ha agarrado para hacerme perfecto, y yo quiero comprender esa perfección…”. Una decisión correcta del creyente, será siempre procurar asemejarse más y más a su Señor. Sin dudas, habrá oposición. No se debe ignorar que el enemigo estará intranquilo y agresivo, pero es justamente esa decisión gloriosa la que asegurará la victoria en el seguidor de Jesús. Pablo estaba convencido que a pesar de haber logrado lo que había logrado, todavía no había alcanzado la meta, lo que él llamaba: “…el gran premio…”. Como verdaderos creyentes en Jesús, seamos de esta mente, buscando siempre algo más alto y mejor, avanzando hacia una forma de perfección mucho más alta. Un gran camino de triunfos nos espera. Sigamos fielmente hacia la meta de la mano del Señor Jesús.