Mesa en el desierto.

El salmo 78 relata una interesante cronología acerca de Israel. Y entre sus citas figura, llamativamente, el vs 19, donde Asaf relata que Israel desafió a  Dios, dudando si Él podría o no prepararles una “mesa en el desierto”. Lógicamente, Dios lo hizo. Sin embargo, fue a través de un juicio que  termino con parte del pueblo diezmado. Mas allá de esto, es cierto que Dios muchas veces asistió a sus hijos que estaban atravesando un duro  desierto. Momentos de soledad, enfermedad, escasez y aún la muerte, fueron oportunidades en que ellos vieron una mesa preparada  maravillosamente por el Gran Dios vestido de mayordomo. Es que es en esas ocasiones en las que Dios muestra su mano proveedora de salud,  confort y bienestar a su pueblo cansado que clama a Él, no de una manera desafiante sino de alguien que sabe que la misericordia del Señor le  alcanzará. Que la crudeza del desierto no nos trastorne, sino que sea la herramienta esperanzadora de Dios, donde veamos una mesa preparada por  Él para fortalecernos y para bendecir a los demás. Abraham, los otros patriarcas, Moisés, David y el mismo Señor Jesús, nos inspiran para seguir  esperando en Dios. Con Él, todo es posible

Bosquejo

Texto: Salmo 23

Tema: ¿A QUE MESA ME SIENTO?

Intr. Lo hermoso que es sentarse a la mesa con la familia. Es sorprendente como la palabra de Dios presenta sucesos relacionados con una mesa; De  los cuales se desprenden enseñanzas practicas: Consideremos.

Consideremos:

I) LA MESA DE LA TRAICION. Mateo 26:20

A) Jesús sentado con sus doce.
B) Aun el que lo entregó. V.25
C) Hombres y mujeres traicionados pero fieles. Mateo 26:48
D) La mesa de la traición dice: “Alerta – cuidado”.

II) LA MESA DEL RECONOCIMIENTO! 2° Samuel 9

A) David está dispuesto a ser misericordioso. V.1
B) Le presentan a Mefi- Boset: hombre lisiado. V.13
C) Aun el Señor reconoce las buenas obras. Hechos 10:1-4
D) Reconoce lo bueno de las Iglesias. Apocalipsis 2:1-4; 13.
E) Esta mesa impulsa a reconocer a los demás. Gálatas 2:9

III) ¡LA MESA DE LA RECONCILIACIÓN!

A) El desagradable engaño. Génesis 27:18-20
B) El regreso a casa luego de 20 años. Génesis 33:1-4
C) El hijo prodigo volviendo a casa. Lucas 15:19-24
D) Es una escena de nuestros días. Filemón 1:10-12
E) Indicaciones paulinas al respecto. Colosenses 3:12-13.

IV) LA MESA DE LA VICTORIA. Salmo 23.

A) La fama de David se hizo notar. 1° Crónicas 14:17
B) Pero David aprendió que la lucha sigue. 1° Samuel 30:1-3 y 6
C) Afirmó: Jehová prepara la mesa en presencia de los angustiadores. Salmo  23:5
D) La promesa dada a Moisés. Éxodo 23:20-23

CONCLUSIÓN: Nunca olvidemos la mesa de ESPERANZA Y DE GLORIA! Apocalipsis 19:9

La mesa de Jesús

Reunirse alrededor de una mesa es mucho más que compartir una comida. Jesús nos enseñó esto sentándose alrededor de muchas mesas. Muchas historias en las Escrituras lo describen recostado en la mesa (Lucas 7:36, Marcos 14: 3, Mateo 9: 10-13). Qué imagen tan tierna de nuestro Señor,  reclinada y relajada, riendo, abrazándose y partiendo el pan en una mesa con las mismas personas que tal vez nosotros nunca pensaríamos en invitar  a la nuestra. En ciertas ocasiones, en lugar de inspirar confianza a la gente, hacemos preguntas que alejan a las personas de nuestra mesa en lugar de  invitarlas a entrar. Ponemos excusas, perpetuamos el miedo y quitamos “sillas” de alrededor de la mesa. Jesús construyó una mesa lo  suficientemente larga para todos. Nos ha enseñado cómo hacer lo mismo. El amor derriba los muros que el miedo construye y los reemplaza con mesas abiertas en las que todos podemos reunirnos, abrazarnos y llevar la imagen de nuestro Dios, un Dios lleno de amor. Podemos construir una mesa más larga, no solo cuando tenemos más de lo que necesitamos, sino siempre, porque no depende de lo que tenemos sino de cuan abierto  sea nuestro corazón. Todos estamos invitados a la mesa de Jesús: agobiados, rotos, viciados, heridos, enfermos, tristes. En su mesa, nos encontramos con el Señor, y estamos invitados a dejar de lado nuestro miedo y nuestras cargas. No ignoremos al escritor sagrado: No se olviden de mostrar  hospitalidad…algunos han recibido ángeles en su mesa sin darse cuenta. (Hebreos 13: 1-3 )