“…si hay algo admirable…”

La palabra admirable, pertenece a la misma categoría de “virtud”. Pero en lugar de referirse a una virtud en el sentido moral, representa el tipo del que la gente en general la habla bien. Una interpretación probable sería: “si algo es excelente, si algo es loable…”, donde virtud “excelencia moral”. Por eso Pablo antepone esto al llamado a la imitación de él que, en definitiva, intentaba reflejar a Cristo mismo. Es evidente, que existe una estrecha relación entre lo que se dice y lo hecho, llevando das una manera práctica las hermosas palabras del Evangelio. Jesús es nuestro máximo ejemplo en esto, pues mostró con creces que el Evangelio se caminaba lo que se hablaba. Al igual que nosotros su mente fue también atacada para no obedecer a Dios, sin embargo, nada permaneció sino su deseo de agradara a su Padre. Él nos enseña que es posible si se quiere. La piedad y la teología marchan de la mano. Esta es una palabra relevante en un mundo donde la verdad es relativa y la moral está en juego. En definitiva, nuestra mente cuenta para algo, después de todo; pero debe ser una mente santificada, lista para practicar el evangelio que conoce a través de lo que se ha aprendido y recibido, y ahora vivido. Espíritu Santo, ayúdanos a pensar con la mente de Cristo.

Bosquejo

Texto: Isaías 55

Tema: ¿De qué pensamiento me armo?

¿Alguna vez agradeció por tener una mente sana? La idea de armarse de un pensamiento la rescatamos en 1° Pedro 4:1. Hemos visto: Lo verdadero, lo honesto, lo justo y lo puro. Hoy se verán las siguientes verdades:

Consideremos:

I) PENSAR EN LO AMABLE. Filipenses 4:8e

A) Lo contrario a amable es: Irritable. Gálatas 5:26
B) Ejemplo: Nabal. 1° Samuel 25:2-3; 10-11; 25.
C) La amabilidad abre puertas. Génesis 24:17-19
D) El imperativo Paulino. 2° Timoteo 2:24.

II) PENSAR EN LO DE BUEN NOMBRE. Filipenses 4:8f

A) La buena fama del Señor Jesús. Mateo 4:23-25.
B) La fama de Mardoqueo. Ester 9:4
C) La fama de David. 1° Crónicas 14:17
D) La expresión del sabio. Proverbios 22:1
E) El temor por la fama victoriosa. Deuteronomio 2:25

III) PENSAR EN ALGUNA VIRTUD. Filipenses 4:8g.

A) La virtud es efecto de la fe en acción. Hebreos 11
B) Pueblo adquirido: Para anunciar la virtud. 1° Pedro 2:9
C) La necesidad de añadir virtud a la fe. 2° Pedro 1:5.

IV) PENSAR EN LO QUE ES DIGNO DE ALABANZA. Fil. 4:8h.

A) Creados para la alabanza. Efesios 1:5-6
B) La orden escatológica. Apocalipsis 19:4-8
C) El desafío de rendir sacrificios de alabanza. Hebreos 13:15
D) Jesucristo: El motivo de nuestra alabanza. Deuteronomio 10:21.

CONCLUSIÓN: Es sorprendente la obra divina al crear la mente humana y darle al hombre la capacidad de pensar. Romanos 12:1-2.

¡Purifícanos!

¡Qué difícil es tener una mente limpia en un mundo sucio! Es difícil soportar la presión de tanto ataque recibido por el enemigo, a través de tantos medios que atentan contra la mente constantemente y que provocan distintos sentimientos como frustraciones, miedos, angustias y todo tipo de sensación de tristeza y dolor. El alma sucia, entonces, es incapaz de acercarse a Dios y tener plena comunión con Él. En plena batalla, Dios nos desafía a pensar como Él. Anteponiendo el gozo (Fil 4:4) y precediendo a la confianza en un Dios cuidadoso de los suyos (4:10-17), el apóstol Pablo revela con firmeza un mandamiento acerca de la mente y los pensamientos. En tal mandamiento insta a una mente muy distinta a lo que el mundo ofrece, llamándola a una purificación plena en varios ámbitos, queriendo enseñarle a cambiar terminantemente su manera de proceder. Todo lo negativo entorpece el obrar de Dios en el creyente, por eso hace la invitación a pensar en lo que viene de Dios aún en medio de la prueba. Necesitamos en este tiempo, que la cobertura del Espíritu Santo nos guarde y a la vez nos guíe a acercarnos más a Dios aceptando la invitación del escritor sagrado: “…acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura…”.