Acudiendo en humildad

“Riquezas, honra y vida son el pago de la humildad y del temor de Jehová” (Proverbios 22.4). La humildad es una característica del alma que nos prepara para tener fe. Muchas personas alaban la virtud de la humildad y la consideran una joya hermosa; pero ellas mismas no la quieren poseer, pues ella termina con su ego y su orgullo. Ser humildes como niños, con modestia y mansedumbre evidenciará en el cristiano que Cristo realmente transforma las vidas. ¿Por qué Dios nos pide ser humildes? Porque así lo ordena en su Palabra. Dios manda que sus santos se humillen “bajo la poderosa mano de Dios” (1° Pedro 5.6), que se vistan de humildad (Colosenses 3.12), que se revistan de humildad (1 Pedro 5.5) y que anden con toda humildad (Efesios 4.1–2). La Biblia enseña que la senda de la humildad, confiar en Dios, obedecer su Palabra, mantenernos al pie de la cruz y recordar que las promesas de Dios a los humildes son seguras y nos bendecirá grandemente. Dios escucha las oraciones de los humildes: “No se olvidó del clamor de los afligidos” (Salmo 9.12). Los ninivitas se vistieron de cilicio y ceniza ante Dios. Ezequías se humilló ante Dios y oró que fuera librado del poder de Senaquerib. El publicano rogó a Dios por misericordia. Todos estos acudieron a Dios en humildad, y él oyó sus oraciones. Dios contesta las oraciones de los mansos y humildes. Que nos encuentre entre los tales.

Bosquejo

Texto: 1 ° Pedro 5:1-11

Tema: “LA COLUMNA DE LA HUMILDAD”

Las columnas que han sido consideradas: La honestidad, la generosidad, la presencia y comunión divina. En esta ocasión se verá: LA COLUMNA DE LA HUMILDAD.

Consideremos:

I) ¿QUÉ SE ENTIENDE POR HUMILDAD?

A) Virtud humana que acepta su condición. Romanos 12:3
B) Es consciente de sus propias limitaciones. 1° Samuel 17: 39
C) No da lugar a complejos ni a la presunción. 1° Samuel 17:43-45
D) Ejercita valores como la modestia y sobriedad. 1° Timoteo 4:7

II) LA HUMILDAD SEGÚN LA PALABRA DE DIOS.

A) Reconoce sus errores y se arrepiente. Lucas 15:19-21
B) Está dispuesto a pedir perdón. Salmos 51:3-4
C) Pide ayuda. 1° Samuel 7:12
D) Reconoce su dependencia. Juan 15:4-7
E) Se asocia con los humildes. Romanos 12:16
F) Su mayor ejemplo es Jesucristo. Filipenses 2:3-6

III) PASOS PARA CRECER EN LA HUMILDAD

A) El ejemplo del maestro y el aprendiz.
1. Vive cerca del maestro. Mateo 11:28
2. Lleva el yugo del maestro. Mateo 11:29a
3. Aprende del maestro. Mateo 11:29b
B) Adopta el estilo de vida del maestro. 1° Samuel 1:24; 28

IV) ¿AFECTA ESTA COLUMNA MI VIDA?

A) La soberbia cierra puertas, la humildad las abre. Mateo 23:12.
B) La resistencia divina. Santiago 4:6; 10
C) La petición divina. Miqueas 6:8
D) El ejemplo de Salomón. 1° Reyes 3:7-9

CONCLUSIÓN: Dios desea que usted tenga éxito. Esta columna le será de utilidad para alcanzarlo. 2° Crónicas 7:14

“La humildad: clave para progresar”

Es una ley espiritual que si nos humillamos bajo la poderosa mano de Dios, y sometemos nuestra propia voluntad y honor, entonces él nos dará la gracia que necesitamos para vivir una vida cristiana verdadera y nos exaltará a su debido tiempo. Ser humilde es tener la misma forma de pensar de Jesucristo y humillarnos como Él lo hizo tal como lo describe Pablo a los filipenses: “…no tuvo en cuenta…se humilló… se hizo siervo…”. Jesús es el máximo ejemplo en humildad. Él no valoró su propia reputación o su honor, sino que se ofreció voluntariamente en cada situación, así que la voluntad de Dios se cumpliera y que Dios pudiera ser glorificado a través de su vida. Si tenemos la misma mentalidad humilde, y abandonamos nuestra propia reputación y honor para ser obedientes a la Palabra y a la voluntad de Dios, entonces vamos a ser capaces de progresar notablemente en nuestra vida cristiana. Dios desea que tengamos una mentalidad humilde y un deseo y necesidad de hacer su voluntad, y ser temerosos ante Su Palabra. No debemos ser ricos y satisfechos en nosotros mismos. Esto es orgullo y evita que Dios haga una obra de transformación en nuestras vidas. Con la ayuda del Espíritu Santo vamos ser humildes y pequeños de corazón. Entonces Dios nos verá y nos dará la gracia que necesitamos para lograr un progreso real en nuestra vida cristiana.