Integridad

Lo decisivo en la asamblea de Israel en este capítulo 24 de Josué, es que se toma una determinación en cuanto a su fe y su Dios. La pregunta esencial que se le plantea al pueblo reunido en Siquem no es, si quiere optar por este o por aquel Dios; sino si quiere decidirse entre los dioses inmóviles y sujetos a un determinado territorio, o el Dios que está por encima de toda fijación geográfica. Ese Dios no fijado a un determinado lugar y tampoco a la naturaleza está por encima de todas las cosas. La opción renovada por este Dios es un claro sí de Israel a su historia, guiada hasta ese momento por el Señor, y tambien queda vinculada la fe en Dios a un pacto de obediencia e integridad. Tambien Josué enfatiza la seriedad y la responsabilidad de este pacto, oponiéndose en un primer momento a una opción entusiasta, para luego comprometer con más fuerza al pueblo. Vivimos con la necesidad de tomar decisiones. Muchas de ellas son simples y muy cotidianas; otras, son fundamentales para la vida. Todo lo que se relaciona con nuestra opción de fe y vida cristiana, no pertenece a las decisiones simples, sino a las fundamentales. En cada una de ellas, aún en las más simples, Dios nos pide entrega e integridad. El desafío de Josué fue en busca de esa entrega incondicional y pura. Hoy, el Espíritu Santo es nuestro gran ayudador para poder lograrlo.

Bosquejo

Texto: Josué 24:1-15

Tema: TENGAMOS EN CUENTA A LA INTEGRIDAD

Integro significa: Intacto, integro, no alcanzado por un mal. La biblia habla por lo menos 30 veces sobre la integridad! Este mensaje nos ayudará a dar los pasos necesarios para mantener la integridad.

Consideremos:

I) INTEGRO AUN EN LAS COSAS MAS PEQUEÑAS.

A. Huye de toda especie de mal. 1° Tesalonicenses 5:22.
B. El integro habla verdad. Salmo 15:2
C. El integro busca lo conveniente. 1° Corintios 10:23.

II) EL INTEGRO ES TAJANTE CON EL PECADO.

A. No juega con el pecado. 1° Reyes 11:1-2
B. El peligro del alejamiento paulatino. Jueces 16:16-17ª
C. La respuesta correcta de una persona íntegra. Job 2:9; 27:5.

III) INTEGRO: AUN SIENDO ABANDONADO

A. El dolor de ser olvidado. Génesis 40:23
B. Desamparado, pero integro. 2° Timoteo 4:16-18
C. Íntegro y fortalecido. Salmo 27:10

IV) INTEGRO AUNQUE NADIE LO VEA.

A. Sabe del juicio final. Lucas 12:2-3
B. El integro celebra un final de paz. Salmo 37:35-37.
C. Sabe esperar la salvación en Jehová. Salmo 37:39a.
D. Es fortalecido y librado por Jehová. Salmo 37:39b-40

CONCLUSIÓN: “¡La próxima generación necesita ver a gente integra! Nunca olvide que el integro siempre contará con la ayuda de Dios.

“…Serviremos a Jehová”

Esta palabra expresa el corazón de un gran líder espiritual en el final de su vida. En esta afirmación simple encontramos la voluntad de Dios expresamente declarada. Estamos para servir al Señor y debemos hacer todo lo posible para ver que nuestra familia siga nuestro ejemplo. Cuando los hijos de Israel se trasladaron a la Tierra Prometida, estaban preparando para establecer sus hogares permanentes en lugar de vivir en tiendas de campaña que eran bajadas y se movieron cada pocos días o semanas. Josué lanzó un reto fuerte para las familias de Israel. ¿Que Dios o dioses van a servir? ¿Servirán a los dioses de Egipto, donde fueron esclavizados o a los dioses adorados por los diversos pueblos que han encontrado en su peregrinar, o servirán al Dios que los sacó de la esclavitud, los guió a través del desierto y los trajo a la Tierra Prometida? Tenían que tomar una decisión que haría toda la diferencia con los otros pueblos Hay muchas opciones que podemos hacer, sin embargo, la que es absolutamente vital es para servir al Señor. Al igual que Josué, el apóstol Pablo nos amonesta: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2). Josué tomó la decisión junto con su familia para servir al Señor. ¿Serviremos con nuestra casa al Señor? Tenemos que ser conscientes de que nuestras decisiones tienen consecuencias buenas o malas no sólo para nosotros sino también para otras personas. Una decisión egoísta afecta a nuestras familias de manera negativa. Del mismo modo, la decisión de servir a Dios influye positivamente en nuestras familias. ¿A quién serviremos hoy?