“Gedeón, el guerrero de Dios”

La historia de Gedeón nos enseña que Dios siempre nos mira con mejores ojos que nosotros mismos. Dios nunca mira lo que somos, quiénes somos o cómo somos. Dios mira nuestro potencial, aquello que el hombre desconoce de sí mismo pero que Dios conoce. Porque Dios “… llama las cosas que no son como si fueran…” (Romanos 4:17). Gedeón era un joven de familia muy humilde entre los de su pueblo, el menor de los hermanos de su casa, muy trabajador, pero no tenía ninguna experiencia de guerra. Estaba tremendamente debilitado en su espíritu, pero aún en medio de semejantes condiciones, nunca había dejado su fe. La presencia de Dios permanecía y perseveraba en su corazón, él no entendía su condición ni la de su pueblo, parecía que estaba todo perdido, no entendía por qué le sucedía esto o aquello, pero a pesar de todo no se había desviado de Dios. Este relato de la vida de Gedeón nos enseña que Dios valora el hombre aun cuando él mismo no se valora, que Dios bendice al hombre aun cuando él mismo se maldice, que Dios cree en el potencial del hombre aun cuando él no cree en sí mismo, Dios tiene misericordia del que duda, hace fuerte al que se siente débil, levanta al que está caído, premia al humilde, exalta al que se humilla y da victoria aún al que ya seconsidera vencido. Dios usa aquella persona que todos desechan, que todos desprecian, Dios usará siempre al guerrero que simplemente se alista en sus filas. Aparentemente contrariándose, Dios usará al guerrero que no pelea la
batalla, sino que deja que Dios lo haga.

Bosquejo

Texto: 1 De Corintios 3:1-17.

Tema: REALMENTE: ¿QUIEN SOY?

Se entiende lo que es un guerrero. Tiene conocimiento de las armas. Su vida está influenciada de todo lo que significa Una guerra. Sabe que las guerras no son nada fácil y que de cada guerra se pueden regresar herido o no regresar.

Consideremos:

I) LA ARMADURA DE UN GUERRERO.

A. La lucha inesperada de un guerrero amigo de Dios.V.14a
   1. Un amigo de Dios cuenta con las armas provistas por su Señor. V.14b.
   2. El amigo de Dios sabe qué camino debe tomar y guiar a otros. V.14.c.
   3. El amigo de Dios como guerrero sabe que estrategias debe seguir. V.14d.
B) Las luchas inesperadas en nuestras vidas. Romanos 8:35.
   1. Simón de Cirene que tuvo que llevar la cruz de Jesús. Mateo 27:32.
   2. Cuantas heridas son el resultado de alguna lucha espiritual. 2° Corintios 4:10-13.
   3. Satanás es un francotirador escondido en alguna herida del alma. Efesios 6:16.
   4. Pero el Señor proveyó las armas para esta lucha espiritual. Efesios 6:10-13.
   5. Arrebatamos todo lo que el enemigo

II) EL OFRECIMIENTO DEL REY DERROTADO.

A. Este rey derrotado es un cuadro de Satanás, derrotado. V.17ª.
   1. El amigo de Dios no olvida esta realidad. 1° Pedro 5:9.
   2. Es como león rugiente, pero nunca olvidemos que fue vencido.
   3. Manda a sus servidores para engañarnos. 2° Corintios 11:13-14.
B) El ofrecimiento del rey derrotado. V.21.
   1.”Dame la gente y llévate los bienes”- V.21.
   2. ¿Quién era que en esos momentos poseía los bienes? Abraham!! V.21b.
   3. La respuesta acertada de Abraham- V.22-23.
C) Satanás derrotado viene a ofrecer en nuestros días.
   1. Recordemos que ya le ofreció a Jesucristo. Mateo 4:8-10.
   2. Por eso es llamado “PADRE DE LA MENTIRA”. Juan 8:44c
   3. Satanás sabe que lo material es pasajero, él quiere a la gente. V.21b
   4. La respuesta del guerrero amigo de Dios. V.22 y 23.

III) EL ENCUENTRO DEL GUERRERO Y MELQUISEDEC. V. 18-20.

A. ¿Quién era este Rey?
   1. El Espíritu Santo lo aclara en Hebreos 7:1 y 2.
   2. Es nuestro Sumo Sacerdote, que viene a nuestro encuentro.
B) ¿Qué hizo con el guerrero que volvía de la guerra?
   1. Le dio pan. V.18b
      a. La fortaleza que nos da Jesús. Mateo 11:28.
      b. ¿Quién es el pan de Vida? Juan 6:35
   2. Le dio vino. V.18c.
      a. Presenta la idea del gozo.
      b. Hay gozo a pesar de la guerra que enfrentamos.
   3. Lo bendijo. V. 19-20.
      a. Por más golpeado que estemos.
      b. La bendición del Señor supera toda herida.

CONCLUSIÓN: Ser amigos de Dios, nos prepara para ser guerreros Victoriosos. Judas 24 y 25

“Llamados a la batalla”

La primera vez que un hombre de Dios se involucró en una guerra, y fue registrado en la Biblia, fue cuando Abraham reunió a los 318 hombres y partió hacia el rescate de Lot, su sobrino. Cinco ciudades cercanas al río Jordán estaban siendo dominadas por otras 4 desde hacía 12 años. En una de las tantas guerras allí, Sodoma, donde vivía Lot, es tomada y él llevado cautivo. Abraham, que al principio no estaba involucrado en esa batalla, al recibir la noticia de que su sobrino Lot estaba cautivo, reunió 318 hombres y partió hacia la guerra. Al atacar, durante la noche, venció aquella batalla, rescató a Lot y todos sus bienes. Abraham se envolvió en la guerra tras reconocer que, aun indirectamente, él estaba involucrado. No podía cruzarse de brazos y acomodarse, tal guerra formaba parte de su vida y le traería experiencias con Dios. Hoy en día no es diferente. A veces dejamos algunas cuestiones de nuestra vida de lado sin tomar decisiones al respecto. Actuamos como observadores y esperamos que todo se arregle, pero como sucedió con Abraham, que se definió después de haber recibido a un mensajero, hoy recibimos la invitación de la vigilia de la guerra, una invitación a la definición, para sacar de las manos del diablo, nuestro enemigo, a todos y a todo lo que nos pertenece. Así como aquella noche fue inolvidable para Abraham y su gente, pues ellos vencieron bajo la poderosa mano de Dios, cada día del cristiano será inolvidable en aquellos que se definan a guerrear y a tomar posesión de lo que es suyo. Prepare su vida para tomar lo que le pertenece.