El valor de la gratitud

Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. (1° Tesalonicenses 5:18). Como cristianos, debemos valorar y apreciar las cosas que Dios nos ha dado. Cuando valoramos las cosas que tenemos, comenzará en nosotros un proceso de reconocimiento que todo se lo debemos a Dios y que nos llevará a un estado de constante gratitud. Esta, a su vez, nos llevará a estar en un estado paz interior y así no lucharemos con el inconformismo de la vida, ya que sobre éste, habremos obtenido la victoria. La Biblia dice que debemos dar gracias en todo, dar gracias en todas las circunstancias, para poder pensar y actuar de una forma correcta. Este es el verdadero valor de un corazón agradecido. Tal vez no estamos valorando la vida, la salud, en trabajo, los amigos, la familia, y es entonces que debemos aprender a agradecer y valorar lo que tenemos, pues lo hemos recibido gratuitamente de Dios. Si no somos capaces de apreciar lo que tenemos, entonces estaremos sumergidos en una profunda inconformidad de la vida. Las personas que no aprecian lo que tienen son mucho más propensas a pasar demasiado tiempo en el mostrador de la queja en sus vidas. ¿Estamos vivos? ¿Tenemos comida? ¿Tenemos un techo sobre tu cabeza? Entonces no nos olvidemos de darle ese gran valor a la vida que Dios nos ha dado.

Bosquejo

Texto: Génesis 2:4-22

Tema: EL VALOR DE LA VIDA

Valor es lo que estamos dispuestos a pagar por algo. Dios vio tan valiosa la humanidad que estuvo dispuesto a pagar el precio, dando a Su Hijo. Juan 3:16.

Consideremos:

I) JESUCRISTO ES LA VIDA.

A. La expresión que todo cristiano debe recordar. Juan 14:6
B. Aun en la actualidad Jesucristo sigue siendo la vida. Juan 1: 4
C. El resultado de una fe viva. Juan 7:37-38
D. Un discípulo dispuesto a pagar el precio. Mateo 13:46

II) JESUCRISTO ES EL DADOR DE LA VIDA.

A. Recuerde la promesa dada en Juan 10:10b.
B. El aliento de vida que Dios ofrece es en abundancia. Génesis 2:7
C. Nadie puede discutir del avance de la ciencia en las últimas décadas. Daniel 12:4
D. Pero la realidad muestra que la ciencia nunca pudo generar vida. Job 33:4

III) JESUCRISTO ES EL QUE SUSTENTA LA VIDA.

A. La confesión del salmista. Salmo 71:6
B. La declaración apostólica. Hebreos 1:3
C. Momentos críticos de la humanidad. Génesis 6:7
D. La gracia necesaria para sustentar la vida. Génesis 6:8

IV)  JESUCRISTO ES EL PROTECTOR DE LA VIDA.

A. Recuerde para que vino Satanás. Juan 10:10a.
B. Una pantallazo de la realidad actual. Romanos 1:28-32
C. La proclama de vida en el Evangelio. Romanos 6:23b
D. Victoria en la lucha espiritual. Juan 1:4-5

CONCLUSIÓN: ¡¡Contemple, reciba, viva disfrute la vida dada por Jesucristo!!

Cristo es el centro

Hay personas que piensan que porque Dios envió a Cristo a morir en la Cruz el hombre es valioso y que Dios no puede vivir sin él. Y mirándolo a simple vista parecería hasta lógico, pero, ¿es esto lo que enseñan las Escrituras? ¿Es el hombre tan valioso como dice ser? ¿Ama Dios a todo el mundo a pesar de su pecado?. El hombre es polvo y al polvo volverá. A pesar de ser polvo, es pecador y es imposible que el pecado y Dios tengan comunión. El Hombre que piense que es el centro del universo, tiene que saber que ¡no lo es! Cristo no gira alrededor del hombre, sino que el hombre gira
alrededor de Cristo. ¡Él es el centro! Ese es el valor del hombre: Ninguno. Simplemente es pecador incapaz de salvarse a si mismo. Cristo murió por Su pueblo por Su misericordia. No fue porque valía mucho o porque lo merecía, ¡imposible! fue porque a Él le plació hacerlo a pesar de que el hombre era pecador, a pesar de que había quebrantado cada una de sus leyes. ¿Qué concluimos de todo esto? El hombre no tiene solución en sí mismo. El hombre está perdido por sí solo, es un miserable humano y pecador que nunca buscará a Dios por su cuenta. Su miseria es la verdadera condición y es
como Dios, en principio lo ve. La única manera de que cambie esa condición y pase a valer algo es: Creyendo en Cristo y Su sacrificio en la Cruz. Si llega a ser salvo por Su gracia, pasara de muerte a vida. De pecador destituido de Su gloria a un pecador salvado y rumbo a la perfección. Y a Dios no lo verá como un pecador, sino como ve a Cristo: Santo y con un valor verdaderamente alto.