Alaba

El profeta Isaías invita a la creación: “Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes, porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia (49:13). Las alabanzas al Señor no solo pueden celebrarlas los creyentes, sino también los cielos y la tierra pueden acompañar este cántico. Ahora, ¿cómo puedo hacer cantar un monte, o a una montaña? Para nosotros, esos montes son problemas y dificultades que tenemos que enfrentar cada día, y de igual manera el cántico de alabanza debe surgir de lo profundo de nuestro ser. Estas son ocasiones para bendecir a nuestro Dios. La promesa de que Dios tendrá misericordia de los necesitados que le alaban lleva consigo una pronta victoria. El Señor quiere que su pueblo sea feliz a causa de su amor inagotable. No quiere que andemos tristes y vacilantes. De nosotros pide adoración y alabanza genuina de creyentes. No puede (porque Su Palabra lo dice) y no nos va a desamparar, y de esas montañas de angustias nos librará. No estemos malhumorados, como si Él nos abandonara. Dice el mismo profeta: “… con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los
montes y los collados levantarán canción …” (v. 12). No saldrá el creyente con temor sino con alegría. Nadie les perseguirá como ocurrió durante el primer Éxodo (Éxodo 14) a Israel, y estos cristianos disfrutarán de un viaje tranquilo. No tendrán motivo de preguntarse, como lo hicieron los hebreos, porque Dios les ha puesto entre la espada y la pared. El profeta ve montañas y colinas que rompen en cánticos. Alabe al Señor cualquiera

Bosquejo

Texto: Jueces 4:1-16

Tema: TABOR, MONTE DE LA ALABANZA

Recordar lo sucedido en el pasaje compartido en el texto del bosquejo. Luego de aquella victoria, Débora y Barac se unen en una alabanza, la cual es un ejemplo digno de ser imitado. Cuántas victorias experimentadas por el pueblo de Dios, en estos días, nos animan a entonar alabanzas para glorificar a Dios. V. 2b.

Consideremos:

I) LA ALABANZA GARANTIZA LA PRESENCIA DIVINA.

A) Jehová salió a la batalla delante de Israel. V. 4
B) Ya lo había hecho al sacar a Israel de Egipto. Éxodo 13:21
C) Moisés no se iba a mover sin la Presencia Divina. Éxodo 33:14-15.
D) La petición de David. Salmo 51:11.
E) La vida presenta en la actualidad situaciones inesperadas:
1. Relaciones muy difíciles de superar.
2.Corazones cargados de desilusiones y desánimo.
3. Pero cuando la alabanza brota de un hijo de Dios, la presencia divina se manifiesta. 2° Crónicas 20:21-22.

II) LA ALABANZA DEBE SER ENTONADA AÚN EN EL VALLE.

A) El valle son los momentos de sombra y oscuridad. Salmo 23:4.
B) Asaf, el salmista sabe de esa situaciones. Salmo 73:26-28,
C) Pablo y Silas tuvieron sus experiencias. Hechos 16:25.
D) En lo alto del monte o en el valle oscuro: ALABEMOS. Salmo 34:1-8.

III) LA ALABANZA MANIFIESTA EL PODER DIVINO.

A) El poder que trae sanidad. Jeremías 17:14.
B) El poder que origina el gozo. 1° Crónicas 15:28
C) El poder que otorgaba liberación. 1°Samuel 16:23

CONCLUSIÓN:Nunca olvide: la alabanza de un corazón sincero, pone en movimiento la mano de Dios.

Un cántico de victoria”

El monte Tabor, con 575 metros de altitud es una gran elevación, situada a 17 kilómetros del Mar de Galilea. En la cima, la profetisa Débora orientó al israelita Barac y a sus hombres contra el numeroso ejército del comandante cananeo, Sísara. En el libro de Jueces se describe una gran batalla. En aquellos tiempos, por hacer lo que no le agradaba a Dios, los hijos de Israel fueron entregados, por Dios, al rey de Canaán, Jabín, quien los oprimió duramente 20 años. Débora, la profetisa, mandó a llamar al israelita Barac, que elegiría 10 mil hombres de entre sus patricios. Los reunió en el monte Tabor y a sus pies enfrentaron a los hombres de Sísara, el poderoso comandante del ejército de Jabín. Según Débora, Dios había garantizado la victoria, y realmente sucedió. Ningún hombre de Sísara sobrevivió y él huyó, pero terminó muerto en una tienda en la que pidió refugio. El capítulo 5 de Jueces nos revela que la alabanza produce un cántico. Y el monte Tabor fue el elegido para ello. Una alabanza de reconocimiento que la victoria y la gloria le pertenecen a Dios, y que la entrega y disposición voluntaria son decisiones de cada uno. Débora nos inspira a confiar
en Él, no mirando el poder o lo hecho por el enemigo, sino viendo sólo al Señor. Ella es descripta como “una de las madres del pueblo de Israel” La historia del pueblo de Dios sigue hablando de ella y también hablará de aquellos que le crean a Dios. De la mano del Poderoso, cada uno de nosotros obtendrá el galardón.