“Una ayuda sólida y eterna”

A través de la historia del pueblo de Israel se logra ver que ellos tuvieron grandes dificultades y conflictos con unos de sus enemigos mas fuertes, los filisteos. Se puede observar que por cerca de veinte años ellos vivan continuamente bajo la opresión de los filisteos, hasta que un día llego el momento en que Dios los rescata! Fue en respuesta a esta intervención milagrosa del Señor, que el pueblo coloca una piedra como recordatorio de la gran ayuda y liberación de Dios. La ayuda de Dios quedo marcada como un testimonio mas de la provisión milagrosa de Dios hacia el pueblo de Israel. La Biblia enseña que Samuel tomó una piedra. Mas de uno podría preguntar preguntar, ¿por qué una piedra? ¿qué significaba esta pierda? En Israel, como en otras partes del Oriente Medio, se usaban piedras como memoriales para conmemorar eventos importantes. Las pierdas representaban solidez, permanencia, algo que era duradero. Esta piedra era un objeto que permanecería como un testimonio para las generaciones venideras, estas generaciones mas tarde pudieran tocar, sentir, y ver la roca, trayendo a memoria la provisión que tuvo lugar dentro del pueblo. Hoy de la misma manera podemos nosotros traer a mente la gran fidelidad de Dios hacia nosotros. ¡Dios ciertamente a sido fiel, y su provisión nunca nos a fallado! Hemos llegado a ver que la ayuda de Dios, o sea nuestro Ebenezer a través de los años a estado a nuestro alcance de una manera eficaz, oportuna y constante. Nuestra espereza descansa en lo que Dios ha hecho, en nuestra jornada y al transcurrir de los años. El salmista declara en el Salmo 71:17 “Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud, Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.” Recuerde siempre vivir confiado en Su provisión, y declarar con firmeza: “Ebenezer, ¡hasta aquí Jehová nos ayudado!”

Bosquejo

Texto: 1° Samuel 7:3-17

Tema: HASTA AQUÍ NOS AYUDÓ JEHOVÁ

Cada meta que se logra debe ser motivo de gratitud. Esta historia victoriosa del pueblo de Israel enseña tres verdades que todo cristiano debería considerar:

Consideremos:

I) PIEDRA DE RECUERDO.

A) Lo sucedido en el Jordán. Josué 4:5-7
B) La orden dada a Israel. Salmos 107:1-2
C) Las obras divinas alientan la fe y la confianza. Salmos 20:7
D) Una confesión oportuna. Salmos 136:23
E) Diferentes escenas en el recuerdo.
     1. Diferentes momentos transitados en el año. Deuteronomio 8:2
     2. Pruebas que hubo que enfrentar. Deuteronomio 8:3
     3. Sustento a través del tiempo. Deuteronomio 8:4

II) PIEDRA DE RECONOCIMIENTO DEL PRESENTE.

A) Samuel reconoce que debía honrar y adorar. 1° Samuel 7:12
B)
El balance de fin de año. Salmos 139:23-24
C)
Jesucristo reclama un reconocimiento sincero. Apocalipsis 2:4-5.
D)
El reconocimiento Paulino. 1° Corintios 15:10a

III) PIEDRA DE REVELACIÓN DEL FUTURO. 1° Samuel 7:13

A) El futuro revelado muestra victorias. V13
B) 
El futuro revelado otorga restitución. V14
C) El futuro revelado brinda sabiduría. V16
D) El futuro revelado lleva a una comunión intima. V17

CONCLUSIÓN: La mejor forma de prever el futuro es sujetarlo a la voluntad de Dios.

Hasta aquí y por siempre

Nos relata la Palabra en el primer libro de Samuel, que Israel consiguió una importante victoria sobre el ejercito filisteo; los filisteos habían bajado a luchar contra Israel, pero tal como relata 1° Samuel capitulo 7, en el verso 12b : “Mas Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de Israel. ” Luego de esta victoria, Samuel erigió un monolito y llamo aquel lugar Eben-Ezer, que significaba, “hasta aquí nos ayudo Dios”; algunas veces nos encontramos en medio de una situación, o circunstancia que nos hace pensar que ciertamente hasta este momento Dios nos ha ayudado, y posiblemente no lo hará mas. Sin embargo el sentido de Eben-Ezer, en ese momento no era declarar, que Dios les había ayudado hasta ese punto determinado, y ya; sino mas bien reconocer que esa gran victoria, que parecía increíble, dado la inferioridad militar de Israel, había sido dada por el favor de Dios hacia su pueblo. El Señor nos ha ayudado a recorrer una determinada distancia en nuestra vida como creyente; no pensemos que lo que El ha hecho hasta ahora, representa lo único que hará en nuestras vidas y ya. Vale la pena recordar que, “… nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana…” (Lamentaciones 3:22-23), por tanto cada nuevo día es una oportunidad única de crecer espiritualmente; para el creyente Eben-Ezer es cada día, cada segundo, cada instante, ya que estamos donde estamos gracias a que el Señor nos ha ayudado, y nos seguirá ayudando, como el mismo promete siempre “…te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”(Isaías 41:10). Nos ha bendecido, con vida, salud y paz. Recuerde dar gracias al Señor por haberle ayudado hasta aquí, y por sus misericordias; y agradecerle por adelantado las bendiciones que Él tiene para su vida.