¡Soli Deo Gloria!

Johann Sebastián Bach, uno de los más grandes músicos de la historia, escribía las siglas “S.D.G.” al inicio de todas sus
partituras. Hoy nuestra iglesia también tiene que redescubrir esta consigna de la sola gloria de Dios. Nuestra sociedad está permeada por el culto a una personalidad; hablamos de los ídolos y estrellas del cine y el deporte, algún profesional, etc. En el cuerpo de Cristo no caben el personalismo ni el culto a la personalidad. Cuando Dios curó al cojo por medio de Pedro y Juan, y la gente los quería reconocer como milagreros, Pedro les contestó que ellos no eran nada y que Dios estaba glorificando a Jesús a través de esa sanidad. Esta consigna significa también que podemos, y debemos, glorificar a Dios en todo lo que hagamos. Entonces, ¿cómo le glorificamos? Podemos glorificar a Dios en adoración, cuando cantamos acerca de sus atributos, cuando nos centramos en reconocer quién Él es, y reconocemos que Él es capaz de suplirnos, aun cuando no se lo pedimos, manifestando que es fiel y digno de confianza, cuando le amamos por encima de todas las cosas, porque con eso mostramos que Dios vale más que cualquier otra cosa en la vida, y que nadie puede competir con Él. Cristo lo dijo y Pablo tambien: “en esto es glorificado mi Padre en que llevéis mucho fruto” (Jn. 15:8 ) Filipenses 1:11 nos llama a estar “llenos del fruto de justicia que es por medio de Jesucristo,
para la gloria y alabanza de Dios”. En este sentido, podemos glorificar a Dios usando nuestros dones y talentos de una
manera que otros puedan entender que lo que hago con excelencia, lo hago porque Dios lo ha hecho posible.

Bosquejo

Texto: Lucas 2:8-20

Tema: ¡SOLO A DIOS LA GLORIA!

El deseo de darle la gloria a Dios, va más allá de la alabanza y de la adoración es atribuirle la autoría a Dios por lo que Él es, por lo que Él ha hecho, por lo que hace, por lo que somos y por lo que tenemos. La palabra de Dios da una enseñanza específica al respecto.

Consideremos:

I) LA PROPUESTA SATÁNICA. Mateo 4:8-10

A. Si postrado me adorares. V. 9
    1. Propuesta satánica: ventaja satánica. 9b
    2. Su deseo es tomar los atributos divinos. Isaías 14:14
B. La escalera de la ambición.
 1. Subiré, levantaré y sentaré. Isaías 14:13.
    2. La realidad de la ambición actual. Lucas 12:19-20.
C. La intervención divina. Isaías 14:15
  1. Derribado hasta lo más profundo. V 15a.
    2. Lo efímero de la gloria satánica. 1° Juan 2:17

II) VERDAD FUNDAMENTAL REFERENTE A LA GLORIA.

A. Vieron la gloria en Egipto y en el desierto. Números 14:21-22
B. La declaración del Rey David. 1° Crónicas 29:11-12
C. El regreso de Jesucristo con gloria. Mateo 16:27
D. Los ministerios están para glorificar a Dios. 1° Pedro 4:10-11

III) DOS EJEMPLOS IMPACTANTES

A. Lo sucedido a Nabucodonosor. Daniel 4:30.
B. La sentencia divina sobre Herodes. Hechos 12:21-23

IV) CINCO CAMINOS PARA GLORIFICAR A DIOS.

A. Glorificarle por medio de alabanzas. Salmo 22:23
B. Glorificarle por medio de las buenas obras. Mateo 5:16
C. Glorificarle por medio de los frutos. Juan 15:8
D. Glorificarle por medio de la unidad espiritual. Romanos 15:6
E. Glorificarle por una entera consagración. Efesios 1:6.

CONCLUSIÓN: La experiencia de Pedro y Juan. Hechos 3:12-13

Las tres preposiciones gloriosas

La idea del principio de Lutero de “Soli Deo Gloria”, es, en primer lugar, que Dios hace todas las cosas para su propia gloria; y en segundo lugar, esta Sola nos enseña que nosotros deberíamos hacer todas las cosas para la Gloria de Dios. Pablo escribe a los romanos que “…de Él, por Él, y para Él son todas las cosas…”(11:36). Es decir que este argumento está resumido en tres proposiciones de este solo versículo: de, por y para. “De Él”: Todo es de Él porque Él es el propietario de todas las cosas. David lo reconoció en el Salmo 24:1, “Del SEÑOR es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan”. Además, todo es de Él porque de Él provienen todas las cosas. Hasta la lluvia y el sol que los pecadores reciben, la reciben por la gracia de Dios. “¿Qué tienes que no recibiste?”, pregunta el apóstol Pablo en 1 Corintios 4:7. “Por Él”: Todo ha sido hecho por Él y todo es sustentado por Él. Juan 1:3. “Para Él”: Colosenses 1:16 dice que el Padre hizo todo para el Hijo. Cuando Dios demanda que la gloria sea dada solamente a Él, Él no está tratando de llamar la atención. Dios está satisfecho en su propia perfección, por lo que no necesita nada. Dios no tiene necesidad de algo tan imperfecto y tan inferior como la adoración que nosotros podemos rendirle. Esto no quiere decir que Él no la disfruta sino que no la necesita. Dios disfruta de nuestra adoración de la misma manera que un padre se
complace en sus hijos cuando estos han asimilado bien sus buenas enseñanzas y las reflejan en sus vidas. En el caso de Dios, mientras mejor adorador soy, más cerca de la imagen de Su Hijo estoy.