Venciendo la amargura

La raíz de amargura es una de las mayores causas por la cual muchos creyentes están en miseria, enfermos, e incluso, apartados de la gracia del Señor.  Ella es más fuerte que la falta de perdón, ya que desarrolla raíces, tales como: ira, enojo y maledicencia. Es una expresión de dolor, pena, descontento o enfado desagradable que causa en el ánimo una sensación de desazón, angustia o pesadumbre. Lleva al resentimiento.  Etimológicamente proviene de una palabra que significa punzar.  Asaf dijo :”Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas” (Sal 73:21).  La amargura es un resentimiento que viene,  es un veneno para su alma y va contaminando todo hasta que destruye la vida y relaciones de la persona. La amargura es una contaminación que puede hacer olvidar toda buena obra que Dios que hemos experimentado cegándonos o no dejándonos ver lo que otras personas hayan hecho en o para nosotros. Es la herramienta del enemigo. Por eso, todo creyente debe perdonar y  vivir con un continuo espíritu de perdón. Jesús nos enseñó en la parábola de los dos deudores que la amargura no solo condena al ofensor sino también a aquél que no otorga el perdón. Si la amargura no se trata a tiempo, se va ir desarrollando.  Crece y quita el gozo produce frutos malos (Deseos, rencores, pensamientos y acciones malas hacia uno mismo y otros) Una vez que madura ahoga y contamina lo bueno y quita el ánimo  los deseos de vivir.  Dejemos que el Espíritu Santo nos libre de todo dolor  y de toda amargura contaminante para el cuerpo del Señor

Bosquejo

Texto: Hebreos 12:12-24

Tema: “VENCIDA LA AMARGURA, ¡HAY ESPERANZA!”

Entendemos por amargura como un sentimiento intenso y duradero de pena o aflicción. Vivir con amargura es como vivir con una tortura constante, ningún hijo de Dios debe vivir con amargura, pues Cristo trajo otro estilo de vida.

Consideremos:

I) CITAS BÍBLICAS AL RESPECTO.

A)En la relación familiar. Génesis 26:34-35.
B) La oración desde la amargura. 1° Samuel 1:10.
C) La muerte trae amargura. 1° Samuel 15:32.
D) Un ejército de amargados. 1° Samuel 32:2.
E) ¿De qué llenamos nuestra mente? Salmos 73:21.
F) La actitud correcta del cristiano. Efesios 4:31.
G) Desarraigar toda raíz de amargura. Hebreos 12:15

II) DAÑOS QUE PRODUCE LA AMARGURA.

A)Amargura: fruto de la adivinación. Hechos 8:23
B) Desvía de la verdad. Santiago 3:14
C) No permite que se sanen las heridas. Job 7:11.
D) Levanta división en la familia. Proverbios 17:25
E) Ve todo negativamente. 1° Samuel 30:6

III) RESPUESTAS PARA EXTIRPAR LA AMARGURA

A) Nunca se olvide que es un hijo de Dios. Romanos 8:16
B) No dando lugar a la turbación. Juan 14:1
C) Otorgando el señorío a Cristo en santidad. 1° Pedro 3:15ª
D) Alcanzando la gracia. Hebreos 12:15
E) Mantener la integridad. 1° Pedro 3:16.

CONCLUSIÓN: La popularidad varía en pocas horas. Las riquezas son inseguras totalmente, en cambio el carácter formado en Cristo trae esperanza, pues ha sido liberado de toda amargura

Desechando la amargura

La amargura es un resentimiento que tiene raíces que se van arraigando cada vez más en lo profundo del corazón del propio hombre. Crecen hasta ahogar el alma, ya que su crecimiento es interno. Jonás muestra resentimiento, falta de perdón y amargura, que le lleva a desear no vivir. Apesadumbrado  en extremo, y enojado, opta por permitir una gran amargura contra Dios.  Por su decisión, estuvo a punto de dejar de alcanzar la gracia de Dios (Heb 12:15). Esta es nuestra obligación no permitir a la amargura echar raíces.  No es un trámite sencillo, porque si todos pudiéramos perdonar de corazón, fácilmente, no habría tantas personas afectadas con raíces de amargura. Es un hecho que la raíz al final dará su fruto sea bueno o sea malo. Cuando uno está amargado tiene que saber que se está haciendo un gran daño, pero además se lo estará haciendo a otros.  El creyente amargado pierde  bendiciones de la gracia.  La amargura trae ausencia de paz y santidad. No puede vivir en completa paz quien conserva una raíz de amargura. Pero lo que es peor aún, no puede alguien vivir una vida de santidad si no se ha sanado de ese dolor No puede una persona vivir en santidad y en pecado a la vez. Por la amargura muchos son contaminados. Una persona amargada contamina a otra. La amargura es una especie de enfermedad viral. Cuando uno cae en la casa el resto llega a tener el mismo virus. Un hombre amargado, le amarga la vida a su esposa y a sus hijos. Toda la familia es contaminada cuando no se mata la raíz de amargura en alguno de sus miembros. Muchos viven hoy resentidos por el carácter de padres amargados. Esto también se puede aplicar en la vida de la iglesia y por supuesto en la sociedad. Es una especie de reacción en cadena. La amargura no desaparece sola con el tiempo, hay que eliminarla. Como nace de raíz, hay que sacarla también de raíz. Es Su favor, y nuestra decisión desecharla de nosotros.