Madurez es crecimiento

Cuando somos pequeños, muchas veces deseamos ser grandes, para poder gozar de todos los privilegios que a nuestra forma de ver gozan las personas adultas. A medida que crecemos y las responsabilidades aumentan, nos damos cuenta que no es cuestión de privilegios solamente sino que a la vez aumentan las demandas propias de la vida madura o adulta. El apóstol pedro señala: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis…”1 Pedro 2:2-3. Cuando comenzamos a caminar en la vida en Cristo debemos buscar al Señor con todo nuestro corazón, anhelar conocerlo cada día más de tal forma que sea una necesidad irremplazable de nuestro existir. La leche espiritual que hace referencia el versículo anterior se refiere al comienzo y lo elemental de crecer en El, pero sin embargo, ese comienzo nos llevará a no quedarnos allí pues hay un llamado de atención después, de otro apóstol: “Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía,”1 Corintios 3:2. Es aquí donde debemos crecer y no estancarnos y decidir cuánto de Dios deseamos conocer, sino más bien debemos acercarnos a la etapa de la solidez y la madurez. Añoraremos la leche espiritual para fortalecernos y comenzar a comer alimento sólido. Seguramente algunas cosas no entenderemos o no nos gustarán, pero que cuando ya hayamos crecido espiritualmente comenzaremos a entenderlas. Madurez es crecimiento

Bosquejo

Texto: 1° Pedro 2:1-3 y Hebreos 5:11-14

Tema: ALCANZANDO LA MADUREZ

La madurez de una persona se manifiesta en sus actitudes, en las relaciones con los demás y en la relación con Dios. La biblia no calla sobre esta verdad.

Consideremos:

I) LA MADUREZ ES ATRAVESAR LA NIÑEZ. 1° Juan 2:12

A) El niño puede ser egoísta y perdonador. 1° Corintios 13:11.
B) No alcanza ser heredero, hay que madurar. Gálatas 4:1
C) La alimentación del niño. 1° Pedro 2:2-3.

II) LA MADUREZ ES ATRAVESAR LA JUVENTUD. 1° Juan 2:13-14.

A) La inestabilidad de la inmadurez. Isaías 40:30.
B) Derrotado en la juventud. Jueces 14:2-3
C) Victorioso en la juventud. 1° Timoteo 4:12

III) LA MADUREZ ES ATENDER CON DILIGENCIA LA PALABRA. Hebreos 2:1

A) Aprendiendo los principios de la palabra. Hechos 17:10-11.
B) Meditando en los principios de la palabra. Josué 1:8
C) Aplicando los principios de la palabra. Salmo 119:11

IV) LA MADUREZ TIENE LOS SENTIDOS ENTRENADOS.

A)Discierne el bien y el mal. Hebreos 5:14
B) Asume responsabilidad. 2° Timoteo 4:5
C) Vive en plenitud. Salmo 1:3
D) Siempre dispuesto a dar. Gálatas 6:9

CONCLUSIÓN: Todos envejecemos, pero no todos maduramos. El desafío de hoy es alcanzar la madurez espiritual

La esencia de la madurez

La madurez espiritual cuando uno se parecer cada vez más a Jesucristo. Después de la salvación, el cristiano comienza el proceso de crecimiento espiritual, con la intención de ser más maduro espiritualmente. Según el apóstol Pablo, es un proceso continuo que nunca terminará en esta vida. En Filipenses 3:12-14, hablando de pleno conocimiento de Cristo, Pablo dice: “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo … no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo …”. Ese debe ser también nuestro deseo: proseguir continuamente hacia un conocimiento más profundo de Dios en Cristo. La madurez cristiana demanda un orden en nuestras prioridades, cambiando de complacernos a nosotros mismos para agradar a Dios y aprender a obedecerle. La clave de esta madurez es la consecuencia y la perseverancia en hacer aquellas cosas que sabemos que nos acercan a Dios. Estas prácticas son conocidas como “disciplinas espirituales”, e incluyen cosas tales como lectura y estudio de la biblia, la oración, la comunión con los hermanos, el servicio y la mayordomía. Aún con un gran esfuerzo de nuestra parte, nada sería posible sin la obra del Espíritu Santo. Gálatas 5:16 y 25 dice que debemos “caminar en el Espíritu” y “caminar por el Espíritu”, lo que significa en realidad “caminar con un propósito a la vista” y “paso a paso, un paso a la vez” respectivamente. Es aprender a caminar bajo la instrucción y control de otro, del Espíritu Santo. En la medida que nos sujetemos más y más al control del Espíritu, también veremos un aumento en el fruto del Espíritu en nuestras vidas (Gálatas 5:22-23). La esencia de la madurez espiritual es el ser eficaces y fructíferos en el conocimiento del señor Jesús. Por la presencia gloriosa del Gran Consolador alcanzaremos mayor madurez para nuestras vidas.