“Fracaso, ¿es no tener éxito?”

Revés, decepción, caída, fallo, frustración, son algunos de los sinónimos que una persona utilizará cuando  diga: ”he fracasado”. Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos experimentado el fracaso, en mayor o menor magnitud, con mayores o menores consecuencias. El fracaso es parte de nuestras vidas que en algunas ocasiones no lo podemos evitar. Ya desde los primeros meses de vida, en los primeros intentos de incorporarse, un bebe experimentará esta realidad. En la Biblia encontramos varios ejemplos de personas que fracasaron, a pesar de contar con todas las condiciones para lograr el éxito. Sansón era un hombre hebreo que fue designado por Dios para guiar a su país, Israel, hacia la victoria contra los filisteos. Para esto, el Señor dotó a Sansón de una fuerza física extraordinaria, sin embargo, tenía una debilidad: Se dejaba seducir por el placer sensual El fracaso estaba a las puertas de la vida de este hombre. La Biblia  dice que Sansón fracasó en su misión de liberar a Israel, a pesar de contar en un principio con el respaldo de Dios, su familia, sus compatriotas. ¿Qué pasó con él? La Biblia si bien condena el pecado, enseña un mensaje de esperanza para el pecador; es decir, siempre muestra una salida para quienes han fracasado. Dios trato de rescatar la persona de Sansón como un hombre que fracasó en su vida y aunque humanamente fracasó, no falló Dios ni su plan perfecto de dar victoria a Israel sobre los filisteos

Bosquejo

Texto: Lucas 22:33-36 y 61-62

Tema: SI FRACASÉ: ¿HAY ESPERANZA?

El fracaso enseña que somos capaces de sobrevivir a la caída y a la derrota. No hay vergüenza al fracasar sino a temer a ponernos de pie nuevamente.

Consideremos:

I) DOS EJEMPLOS DE FRACASOS.

A) El fracaso en el mediterráneo. Hechos 27:13-25.
   1. Las tormentas que llevan al fracaso. V14.
   2. Muchos se entregan al no saber que hacer. V15.
   3. Esfuerzos que se hacen. V16-19.
   4. Habían perdido toda esperanza. V.20
   5. La intervención del siervo de Dios. V21-25
B) La negación en la vía dolorosa. Lucas 22:33-36.
  1. Era un empresario pesquero. Marcos 1:16
  2. Intrépido en sus decisiones. Marcos 1:18.
  3. Testigo de sanidades maravillosas. Marcos 1:29-31.

II) CAUSAS Y MOTIVOS DE MUCHOS FRACASOS

A) No obedecer un buen consejo. Hechos 27:21.
B) El entorno inadecuado. Lucas 22:55.
C) Considerarse superior a los demás. Mateo 26:33
D) La disposición de usar la mentira. Lucas 22:58-60.

III) LA RESPUESTA PARA EL FRACASADO

A) La presencia del Ángel del Señor. Hechos 27:23.
B) La certeza del Cristo resucitado. Marcos 16:6-7.
C) El interés personal por cada uno. Marcos 16:7b
D) Cristo cambia el fracaso en honra y gloria. 1° Pedro 3:17

CONCLUSIÓN: Para fracasos y problemas humanos el Cristo resucitado ofrece soluciones divinas!.

“Fracasos fructíferos”

Siete veces caerá el justo, y siempre se levantará”(Proverbios 24:16). ¡Cuántos de nosotros hemos experimentado el dolor del fracaso. Hay personas que han vivido el dolor del fracaso en su matrimonio, el fracaso con sus hijos, el fracaso en su empresa o negocio, el fracaso en sus estudios, el fracaso en su vida personal. Pero existen buenas noticias. En su perfecta voluntad, Dios utiliza nuestro fracaso como una segunda oportunidad para triunfar en la vida. En Proverbios 24:16, Salomón dice: “siete veces caerá el justo y siempre se levantará”, enseñándonos que aún siendo cristianos podemos caer, fallar, errar el blanco, fracasar, equivocarnos; sin embargo, también ese versículo nos enseña que tenemos derecho a levantarnos, sacudirnos el polvo de la vergüenza y recomenzar nuestras vidas en algo mejor. Cada fracaso debería enseñarnos algo nuevo para aprender. No obstante, esto de levantarnos no es tan simple. Hay personas que pasan mucho tiempo, lamentando su fracaso, y por el contrario, hay otras que aceptan haberse equivocado y toman la decisión de comenzar de nuevo. Cuando en  nuestras vidas cuesta levantarnos después de las derrotas, no olvidemos que fuimos diseñados por Dios para levantarnos cada día. La Biblia nos dice que no importa cuántas veces fracasemos, Dios siempre estará dispuesto a levantarnos, Dios siempre estará ahí para socorrernos. El fracaso, luego de haber digerido el momento de dolor, termina siendo más fructífero que el éxito. No nos desanimemos ante los fracasos, Dios siempre sacará algo provechoso de los momentos contrarios