Un encuentro y sus consecuencias

Pastor Rodrigo Fernández

Cada encuentro que el Señor Jesús tuvo con alguna persona, esa persona no fue más la misma. Lo mismo sucede con el Espíritu Santo, pues cada encuentro con Él produce consecuencias transformadoras y vivificadoras. El cristiano puede experimentar a diario un encuentro con Aquél que transforma las realidades.