Viviendo confiados

Una de las expresiones más usadas por nosotros tiene que ver con vivir en la presencia del Señor, que también puede ser “estar” y/o caminar en su Presencia. Cuántas veces el cristiano ha querido saber con plena seguridad que Dios estaba con él. A lo largo del caminar en la vida tenemos la certeza bíblica que Dios ha de estar siempre con nosotros. Caminar junto a la presencia del Señor es vivir la paz de Dios, construyéndola cada día. En la presencia del Señor hay plenitud de gozo. ( Salmo 16:11) Y estar en la presencia del Señor es estar lleno del amor de Dios.  Cuando Moisés aceptó la indicación Divina de liberar al pueblo de Egipto le dijo al Señor acerca de cómo lo presentaría al pueblo. Él buscaba una especie de documento de identidad, información precisa,  pero Dios no da definición de si mismo, sino que se lo encuentra en el camino, en sus actos. Dios es, “El que está aquí y el que interviene”. Los hechos son la marca de su presencia, los que demuestran su existencia. Ya en el nuevo testamento, los discípulos en la barca dieron testimonio que el cuidado de Dios estaba sobre ellos cuando en medio de la tormenta de lluvia, viento y oleaje, Jesús dormía, enseñándoles que todo había que dejarlo bajo el cuidado del Dios que cuidaba de ellos. El apóstol Pablo dió fe de la mano del Señor en momentos de prueba: Su Presencia le habló y lo guardó en la tormenta, y sobre todo en la última defensa donde fue lo único que lo sostuvo y le dio fidelidad y seguridad. No tema ni se desanime  por los retrasos de Dios. Él llega siempre. Dios se “apura” lentamente y nada detendrá su propósito. No impidamos, ni estorbemos su acción  con el afán de ayudarlo.  Confiemos y vivamos en Su Presencia.

Bosquejo

Texto: Éxodo 33:1-14.

Tema: MI PRESENCIA IRÁ CONTIGO

Dios promete presencia y descanso. Pero… ¿Qué sucede en el diario vivir? La mayoría de la gente vive tensionada, preocupada y sin tiempo.

Consideremos:

I) CITAS BÍBLICAS Y LA PRESENCIA DIVINA.

A) ¿Qué hay en la presencia? Salmo 16:11.
B) Imposible huir de la presencia. Salmo 139:7
C) El intento de huir de la presencia. Jonás 1:3.
D) Tiempo de callar en la presencia. Sofonías 1:7

II) ¿PORQUE SE PIERDE LA PRESENCIA?

A) Por descuidar lo que se había recibido. 1° Samuel 13:13.
B) Por construir un monumento para sí. 1° Samuel 15:12
C) Por no obedecer. 1° Samuel 15:19.
D) Por tener celos y envidia. 1° Samuel 18:9 y 19:1
E) Destruyendo el altar de Dios. 1° Reyes 19:10

III) ¿CÓMO SE RECUPERA LA PRESENCIA?.

A) Con verdadero arrepentimiento. Salmo 51:1-2,10.
1. No hay restauración sin arrepentimiento. Salmo 32:1-2
      2. El mensaje a la iglesia de Éfeso. Apocalipsis 2:5.
B) Quitando los atavíos.
 1. El atavío encubre: Adán y Eva. Génesis 3:7.
      2. Quitar todo pecado encubierto. Isaías 59:1-2.
3. Recordemos los ojos de fuego. Apocalipsis 1:14b
4. La indicación paulina. Colosenses 3:9-10 y Génesis 3:21
C) Salir al tabernáculo. Éxodo 33:7.
 1. La disciplina de buscar al señor. Éxodo 33:7.
 2. Salir habla de santidad. 2° Corintios 6:17.
 3. Experiencias de Moisés en el tabernáculo.  Éxodo 33:9-11

CONCLUSIÓN: Éxodo 23:20-23

Su Presencia garantiza descanso.

Antes de venir a los caminos de Dios, el ser humano busca descanso, reposo y paz en todas las circunstancias que pudiera estar atravesando, e incluso muchas personas, estando ya en El camino, no tienen descanso en su interior, sino que viven esclavos de las preocupaciones, afanes, y tensiones de la vida. Moisés, antes de seguir atendiendo su llamado, se aseguró de que Dios estuviera a su lado y que le mostrara el camino por el que debía transitar para no descarriarse de su perfecta voluntad, a lo cual Dios le dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Éxodo. 33:14.En estos tiempos son muchas las tensiones y situaciones a las que nos enfrentamos, porque estamos viviendo los tiempos finales, en donde la puerta, a medida que pasa el tiempo, se pone más y más estrecha, y por ello necesitamos dedicarle tiempo a aquello que realmente se lo merece, como lo es la presencia de Dios en nuestras vidas; Moisés le había rogado a Dios que le mostrara su camino, y la respuesta de Dios fue que su presencia estaría con él y le daría descanso. La presencia de Dios es lo que nos libra de tomar caminos erróneos, decisiones de las cuales luego nos arrepintamos y del camino que al hombre le parece derecho pero que su final es camino de muerte. Existen experiencias que quieren, y logran, robar la paz y el descanso que Dios da, pero la presencia de Dios está disponible para manifestarse en cada vida. Esto quiere decir que si queremos hablar por Dios, necesitamos aprender a volvernos al Su Presencia prometida. Vivir en la presencia del Señor, hablar cara a cara con Él (1° Co 3:17; 2 Co 3:17). El descanso de Elías, no fue cuando encontró la cueva y cayó extenuado durmiéndose por el mismo agobio, sino cuando Dios se le manifestó personalmente (presencia) y le habló. Ese hecho le trajo verdadero descanso que le hizo cumplir los últimos planes Divinos con él, mostrando, en el rapto de Elías, que Su presencia le acompañó hasta que cumplió su objetivo.