¡TRANSFORMACIÓN, AÚN EN LA ACTUALIDAD!

¡Parecería una leyenda! Al leer una historia sobre un príncipe, la gente deja correr sus pensamientos, recordando a jóvenes muchachas las cuales pretendían a algún príncipe prometedor. Han sido muchas las historias de las desilusiones que sufrieron las jóvenes que habían puesto su esperanza en llegar a ser la esposa de un príncipe y de esa forma llegar a ser parte de la familia real! La historia de un joven llamado Jacob llama la atención, porque engañó a gente muy cercana a él, especialmente a su padre y a su hermano. Más que engaño, fueron estafas y qué estafas!! De tal magnitud que tuvo que escapar a otras tierras. Ahora parecía que todo iba viento en popa, pero en su nueva residencia, donde contrajo matrimonio también tuvo fuertes litigios con su suegro. Y ahora: ¿Qué rumbo tomar? Decidió volver y lo hizo con toda su familia, temiendo el encuentro que habría de tener con su hermano!! Pero esa noche sucedió algo: tuvo un encuentro con el Señor y en ese encuentro experimentó la transformación que realmente necesitaba. Su nombre Jacob significaba: ENGAÑADOR, MENTIROSO. Pero ahora su nombre fue cambiado en ISRAEL o sea LUCHADOR CON DIOS.
En la actualidad, las vidas siguen siendo transformadas cuando se acercan a Dios por medio del Señor Jesucristo y se entregan plenamente a El. ¡Acérquese a Dios! Experimentará que la persona del Espíritu Santo obrará esa transformación en su vida.
Bosquejo

Texto: Génesis 25:19-34.

Tema: AUN HOY, DIOS TRANSFORMA

Es muy difícil vivir con personas que engañan. La historia de Jacob muestra diferentes situaciones las cuales acarrearon consecuencias dolorosas.

Consideremos:

I) ACTITUDES DE UN ENGAÑADOR.

A) Antes de nacer. Génesis 25:22-23
B) Durante el nacimiento. Génesis 25:25-26
C) Aprovecho la debilidad de su hermano. Génesis 25:29-30
D) No respeto el orden establecido por Dios. Génesis 25:31
E) Compra sin pagar correctamente. Génesis 25:32
F) Acepta malos consejos. Génesis 27:6-8
G) Dispuesto a mentir. Génesis 27:18-19
H) Usa la persona de Dios para engañar. Génesis 27:20
I) Los vaivenes con su suegro y esposa. Génesis 27:18-25
J) Una vez más el engañador huye. Génesis 31: 20

II) EL ENCUENTRO QUE TRANSFORMA.

A) Solos ante la presencia de Dios. Génesis 32:24a
B) La lucha del arrepentimiento. Génesis 32:24b
C) El toque para la transformación. Génesis 32:25b
D) De engañador a un luchador de Dios. Génesis 32:28
E) En el encuentro tuvo un cara a cara con Dios. Génesis 32:30b
F) En el encuentro es librada el alma. Génesis 32:30c

III) RESULTADOS DE LA TRANSFORMACION.

A) Se inclinó hasta siete veces. Génesis 33:3
B) Hay lágrimas en la sincera transformación. Génesis 33:4
C) El transformado está dispuesto a dar. Génesis 33:11
D) El transformado busca la gracia. Génesis 33:15d
E) El transformado hace negocios correctamente. Génesis 33:19
F) El engañador transformado, edifico allí un altar. Génesis 33:20

CONCLUSIÓN: Recordemos Colosenses 3:9-10.

¡EL MILAGRO MAYOR!

A través de los siglos, todos aquellos que han puesto su fe en Dios, han llegado a ser testigos de milagros sorprendentes. No solamente en la naturaleza, sino que también en lo físico, pues personas que ya no tenían esperanza alguna, según la ciencia humana, luego de haber buscado ayuda en diferentes médicos y buenos centros de atención, experimentaron sanidad que proviene de Dios! Y así podríamos seguir testificando de los milagros que Dios sigue haciendo en este tiempo. Pero hay un milagro que podríamos decir que es el MILAGRO MAYOR, que es el milagro de nacer de nuevo o sea el milagro de la transformación. ¡Son tantos los que han podido experimentar cómo el Espíritu de Dios comenzó en ellos un cambio en su carácter, en sus reacciones, en sus actitudes y un cambio tal, que aún la gente a su alrededor lo ha notado! Así lo afirma la Palabra de Dios en 2. de Corintios 3:18. Hay una meta en esa transformación y esa meta es alcanzar la identidad del Señor Jesucristo. Por eso enseña la Palabra de Dios, que en el corazón de los cristianos debería estar el mismo sentir que tuvo el corazón del Señor Jesucristo, quien siendo igual a Dios no se aferró a ello, sino que se despojó a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres y estando en la condición de hombre, se humilló a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz! La pregunta que diariamente toda persona debería formularse es: ¿Deseo en mi corazón ser transformado a la semejanza del Señor Jesús? Recuerde que la transformación que Dios puede lograr en el corazón humano, siempre traerá consecuencias, pues Dios es el que exalta al humilde pero resiste a todo aquel que tiene un corazón altivo, mirándolo de lejos. Muchos dirán: “Esa forma de pensar” o “Esa doctrina ya es obsoleta. Nadie en este tiempo querrá aceptarla y guiar su vida por medio de ella”. A lo que respondemos: “¡Los que estamos en Cristo, sí anhelamos ser transformados!”.